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Posts Tagged ‘Reece Ritchie’

Susie Salmon es una inquieta, amigable e inocente quinceañera que vive una hermosa relación con sus padres, su escuela y su vecindario. La época son la mitad de los ’70s y la vida parece idílica… hasta que es secuestrada y asesinada por el señor Harvey, un vecino en apariencias amable. pero a pesar de que ha muerto, y sus padres se desmoronan emocionalmente al no encontrar ni su cuerpo ni a su asesino, Susie se queda en un lugar paradisiaco, entre el Cielo y la Tierra, desde donde comprenderá que su misión es guiar a su padre hacia el causante de toda la desgracia.
Con Desde mi Cielo (The Lovely Bones, Peter Jackson vuelve al cine King Kong, con esta maravillosa historia cruce entre policial, drama y fantasía. Basando la historia en la novela homónima de Alice Sebold, Jackson intenta darle coherencia visual a un relato que claramente se divide en dos: el de Susie (una perfecta Saoirse Ronan) que a pesar de la dicha que siente en su Cielo perfecto, debe cumplir una misión más importante de lo que imagina; y el de su familia terrenal, donde su padre Jack (Mark Wahlberg) se empecina en resolver el crimen, a pesar de que su esposa Abigail (Rachel Weisz) no soportando la pérdida decide escapar, dejándolo solo con sus hijos.
Lamentablemente, ambas historias no logran su unión, y lo que se percibe como un acercamiento entre ambos mundos, sólo queda como un susurro apagado en toda la diégesis; una que se ve más y más imbuida en la grandilocuencia (muy bien merecida, en todo caso) de sus efectos especiales.
No todo lo que se lee en una novela puede ser llevado de forma íntegra al celuloide, y Desde mi Cielo debiera de servirle de lección a mi amigo Jackson, que en su pasado ha hecho maravillas junto a su equipo creativo (Phillipa Boyens y Fran Walsh); sin embargo, creo que esta vez los chicos de la Weta (su fábrica de efectos, una suerte de ILM kiwi) tuvieron la última palabra… o al menos eso se ve por sentado en el corte para la audiencia. Una lástima, ya que el talento de la joven Ronan, junto al inigualable personaje de la abuela Lynn, interpretada formidablemente (era que no) por Susan Sarandon, y la intensidad de un Stanley Tucci como el pérfido George Harvey hubieran prevenido la zozobra de tan anhelado filme.

Susie Salmon es una inquieta, amigable e inocente quinceañera que vive una hermosa relación con sus padres, su escuela y su vecindario. La época son la mitad de los ’70s y la vida parece idílica… hasta que es secuestrada y asesinada por el señor Harvey, un vecino en apariencias amable. pero a pesar de que ha muerto, y sus padres se desmoronan emocionalmente al no encontrar ni su cuerpo ni a su asesino, Susie se queda en un lugar paradisiaco, entre el Cielo y la Tierra, desde donde comprenderá que su misión es guiar a su padre hacia el causante de toda la desgracia.
Con Desde mi Cielo (The Lovely Bones, Peter Jackson vuelve al cine King Kong, con esta maravillosa historia cruce entre policial, drama y fantasía. Basando la historia en la novela homónima de Alice Sebold, Jackson intenta darle coherencia visual a un relato que claramente se divide en dos: el de Susie (una perfecta Saoirse Ronan) que a pesar de la dicha que siente en su Cielo perfecto, debe cumplir una misión más importante de lo que imagina; y el de su familia terrenal, donde su padre Jack (Mark Wahlberg) se empecina en resolver el crimen, a pesar de que su esposa Abigail (Rachel Weisz) no soportando la pérdida decide escapar, dejándolo solo con sus hijos.
Lamentablemente, ambas historias no logran su unión, y lo que se percibe como un acercamiento entre ambos mundos, sólo queda como un susurro apagado en toda la diégesis; una que se ve más y más imbuida en la grandilocuencia (muy bien merecida, en todo caso) de sus efectos especiales.
No todo lo que se lee en una novela puede ser llevado de forma íntegra al celuloide, y Desde mi Cielo debiera de servirle de lección a mi amigo Jackson, que en su pasado ha hecho maravillas junto a su equipo creativo (Phillipa Boyens y Fran Walsh); sin embargo, creo que esta vez los chicos de la Weta (su fábrica de efectos, una suerte de ILM kiwi) tuvieron la última palabra… o al menos eso se ve por sentado en el corte para la audiencia. Una lástima, ya que el talento de la joven Ronan, junto al inigualable personaje de la abuela Lynn, interpretada formidablemente (era que no) por Susan Sarandon, y la intensidad de un Stanley Tucci como el pérfido George Harvey hubieran prevenido la zozobra de tan anhelado filme.

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