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Por fin llega a nuestras salas la versión fílmica de la novela gráfica de Alan Moore Watchmen, dirigida por Zack Snyder, el mismo realizador que nos deleito con su visión de 300, otra novela gráfica firmada por Frank Miller. Y desde la antigua esparta, Snyder nos sitúa en un paralelo 1985, donde todavía Richard Nixon gobierna los EE.UU., donde Vietnam no fue una batalla perdida y donde las relaciones con la U.R.S.S. son como nunca tan tensa. Y en la mitad de toda esta vorágine, se nos presenta no al aguerrido Leónidas II, sino a un grupo de vigilantes conocidos como los Watchmen, hombres y mujeres sin súper poderes más que las ansias de hacer lo correcto.
Estos héroes enmascarados son el fruto de un grupo de ciudadanos decididos a llegar donde la justicia no alcanza, quienes fundan esta hermandad allá por la década de los ‘30, liderados por El Comediante (Jeffrey Dean Morgan), un personaje tan sórdido como sagaz. No obstante, estos muchachos, conforme van pasando los años, comienzan a verse perseguidos por sus propias contradicciones morales y la vejez. Unos son muertos, otros confinados en sanatorios, otros casados con familia, y otros tan sólo pasados al retiro.
Es así como en los ‘70 un nuevo grupo de vigilantes, liderados por Adrian Veidt, más conocido como Ozymandias (Matthew Goode), el hombre más inteligente del mundo. A ellos se le suma el doctor Jon Osterman (Billy Crudup), el único superhéroe, quien luego de un accidente se convierte en lo que el gobierno de Nixon llamaría Dr. Manhattan, un ser cuyo ilimitado poder comprende, entre otras cosas, el transformar y entender la materia.
Pero estos nuevos Watchmen, al ser tan humanos como sus predecesores, también son presa fácil de las interogantes morales, del bien y el mal y su infinito abismo de ambiguedades. Héroes o villanos. Dioses o tan sólo humanos. Hombres y mujeres que, a pesar de todo el poder que puedan llegar a tener, sentirán miedo y frustraciones como el segundo Bhúo Nocturno, Dan Dreiberg (Patrick Wilson); que se sentirán atormentados por su pasado y la imposibilidad de un amor no correspondido, como Espectro de Seda II Laurie Jupiter (Malin Akerman); perseguidos por la locura patente a la vez que se es aborrecido por los propios pares, tal como Rorschach (Jackie Earle Haley); o simplemente por desentenderse de todos por la sola comprención de la nada, como Jon.
Watchmen funciona a distintos niveles y la diferencia que posee con 300 es que aquí como espectador te ves forzado a cuestionarte la viabilidad, e inclusive la decencia de las acciones de los personajes, así como trabaja en forma de alegoría a la corrupción de los gobiernos, los tratos indecorosos con las multinacionales, las atrocidades de la guerra, y así suma y sigue.
Ahora bien, si nos sorprendimos con la exactitud de 300, también lo haremos con la cadencia de Watchmen, ya que como bien sabemos, lo que logra Snyder es otorgarle esa dimensionalidad a la novela gráfica, colmarla de vida por sí sola, darles alma a sus personajes al regalarles la voz, todo para complementar este limbo entre narrativa y cartoon. Pero es algo que no le hace bien al cine en lo referente a originalidad. A este respecto, Snyder está haciendo prácticamente lo que Georges Méliès ya hizo en 1902 con su teatro filmado, es decir, está calcando una realidad, un texto, para plasmarlo en otro soporte.
Quizás es una moda que pasará como así lo hicieron las acrobacias y el fogueo de Matrix, pero lo cierto es que ya otra adaptación de este tipo, podría llegar a aburrir. No nos olvidemos que la novela gráfica funciona gracias a las narraciones omnicientes de sus variados caracteres, todos los cuales nos narran sus propias realidades que son conjugadas por el autor hacia el climax: algo muy difícil de lograr en el celuloide.
Por el momento sólo nos queda disfrutar de lo que Watchmen nos tiene que ofrecer, total nadie nos está vigilando.
P.D.: Ojo con las “apariciones” de celebridades como Warhol, Capote, Kennedy, Bowie, Jagger, Lee Iacocca, Nixon, Kissinger, entre otros.
Escrito en Estrenos | Etiquetado Alan Moore, Billy Crudup, Carla Gugino, Jackie Earle Haley, Jeffrey Dean Morgan, Laura Mennell, Malin Akerman, Matt Frewer, Matthew Goode, Patrick Wilson, Stephen McHattie, Watchmen, Zack Snider | 1 comentario








